Shelly · 2024
Una app de bienestar para gente que odia las apps de bienestar
Construir rutinas de salud con flexibilidad, no con presión.
Se te rompió la racha. Y ahora te sientes como una mierda. Shelly es una app de rutinas que se niega a funcionar así.
El cliente, la Daily Health Conference, es una organización sin ánimo de lucro que promueve el bienestar desde 1983. La experiencia es real; la tecnología se quedó atrás, y las membresías cayeron con ella. Necesitaban una oferta moderna que retuviera a su comunidad, en un mercado health-tech saturado, estrictamente dentro del RGPD.
La barrera del 'no tengo tiempo'
La racha castiga la vida real
La vida de ciudad no deja sitio para planes de bienestar rígidos. La research con 16 participantes destapó el conflicto:
Las apps existentes castigan el fallo: pierde una racha y la app te juzga, así que la gente se va. Y una mayoría antepone el bienestar mental a las métricas físicas. La respuesta fue una filosofía de tortuga: hábitos lentos, constantes, flexibles.
MARIA · profesional urbana ocupada, Barcelona
Un trabajo de agencia con horarios irregulares y las ganas de una rutina más sana. No necesita otro plan en el que fallar; necesita un horario que se doble alrededor del suyo.
01 · Flexibilidad
Planificación adaptable
La agenda de Maria es irregular, así que el horario se adapta a ella, no al revés.
02 · Refuerzo positivo
Visualizar el progreso
Las rachas rotas y las cruces rojas se convirtieron en un camino visual amable. La mascota, Shelly, crece contigo, también en los días lentos.
03 · Apoyo
Empujones con contexto
Microcoaching que se adapta a cómo estás. ¿Con estrés? Shelly propone un ejercicio de respiración. ¿Con energía? Shelly propone salir a correr.
La capa de oficio
Optimismo y calma
Una identidad visual de verdes naturales y amarillos cálidos. Tipografía y UI redondeada afinadas para bajar la carga cognitiva y quitarle la ansiedad.
Siendo honestos
Impacto y reflexiones
En las pruebas de usabilidad, cada participante completó el flujo principal y todos respondieron en positivo. El mercado juzga más duro, pero la apuesta que esas sesiones validaron es la que sostiene el producto entero: una app que perdona el fallo mantiene a la gente en movimiento.
Por fin una app que se siente como una amiga.
La línea de arriba salió de una participante en la última ronda de pruebas.